
¡Hasta la cocina!
Y lo prometido es deuda:
vas a verle las tripas al correo de Genaro.
Pero antes necesito comprobar que ese correo es realmente tuyo.
Si no está en tu bandeja de entrada, seguramente has mandado a Genaro a Spam.
Confírmalo y recibirás a Genaro.

Mira qué contento está el bueno de Genaro de que no son sus tripas las que peligran.